ALTARES MONUMENTALES, HUAQUECHULA, PUEBLA.


ALTARES MONUMENTALES, HUAQUECHULA, PUEBLA.

 ¿Ya tienen algun destino para celebrar día de muertos?, entonces el martes 01 de noviembre tienen una cita obligada en Huaquechula, Puebla, les aseguramos que será una experiencia maravillosa. Aquí les compartimos nuestra primera Bitácora de viaje, con lo que vivimos hace un año.

 

 

 

 

Desde las 12pm algunas familias nos abrieron sus puertas para dejarnos visitar algunos de los altares, pero es hasta las 2pm que al sonar las campanas de la iglesia, las familias prenden ceras, preparan pétalos de flor de Cempasúchil, arreglos florales, copal, y salen de sus casas para marcar con los pétalos el camino que las ´"animas" recorrerán para llegar a sus ofrendas.

 

 

 

 

Después de un pequeño rezo, los visitantes entregamos una cera (cirio o veladora) para honrar al difunto (en este caso Don Ceferino) y así dar paso a la comida: arroz, salsa, tortillas y mixiotes, con agua de jamaica y cervezas; en cada una de las casas se ofrece lo mismo, por supuesto que nosotros comimos y bebimos muy poquito, así que lleven estomago bien preparado.

 

 

 

 

 

El año pasado pusieron 23 altares "nuevos" distribuidos en todo el pueblo, estos altares se hacen en honor a las que personas que murieron en el transcurso del año, son de tres a cuatro metros de altura, por tres de ancho, y cuentan con tres niveles: el primero es el nivel terrenal, el segundo es el nivel de transición y el tercero es el nivel final, del cielo, de la luz.

 

 

Nos cuentan que iniciaron haciéndolos con papel para después utilizar tela. Otro elemento exclusivo son los llorones (estatuillas que representan a la familia del difunto). Algo que llamó nuestra atención, es que aquí la foto del difunto se coloca en el piso y es a través de un espejo que se puede ver su reflejo, esto representa la entrada del inframundo al mundo material y el reflejo de la materia que un día estuvo en el mundo terrenal, pero que hoy no es visible con nuestros ojos (pero si con nuestro corazón).

 

 

En el centro del pueblo entre locales y puestos, pudimos disfrutar de bebidas, dulces, panes, artesanías y mucho más para llevar a nuestras ofrendas. En el atrio de la Iglesia nos encontramos a los voladores de Papantla, y en la plaza, bailamos a ritmo de la danza tradicional de Los Tecuanes.

 

 

En fin, esto es sólo una probada de lo que experimentamos en este hermoso lugar, ojalá y el próximo martes 01 de Noviembre ustedes también puedan vivirlo, y si es con Tequila Omega, mucho mejor.